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Monólogo del mar |
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Un
día el Mal se encontró frente a frente con el Bien
y estuvo a punto de tragárselo par acabar de una buena
vez con aquella disputa ridícula; pero al verlo tan chico el
Mal pensó:
"Esto no puede ser más que una emboscada; pues si yo
ahora me trago al Bien, que se ve tan débil, la gente va a pensar
que hice mal, y yo me encogeré tanto de vergüenza que el
Bien no desperdiciará la oportunidad y me tragará a mí,
con la diferencia de que entonces la gente pensará que él
sí hizo bien, pues es difícil sacarla de sus moldes
mentales consistentes en que lo que hace el Mal está mal y lo que
hace el Bien está bien."
Y así el Bien se salvó una vez más. ¡@ |
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